domingo, 22 de septiembre de 2013

De pequeños accidentes, Alemania en Dublín y cambio de estaciones

Bueno... Pues ponemos fin a una semana más...

Esta, en concreto, la he empezado yendo al hospital para que me cambiaran el vendaje del pie. ¿Y cómo me he hecho una herida en el pie? Bueno, pues en resumidas cuentas, el pasado 9 de septiembre me atropelló un coche. Y antes de que nadie se pueda asustar estoy perfectamente bien.  Tras el golpe, lo único que quería es que me dejaran subir a la oficina a lavarme la cara y ponerme a trabajar... pero nadie me hizo caso y me pusieron un collarín, me inmovilizaron la columna (o lo que es lo mismo, me pusieron en una camilla incomodísima y me ataron) y me llevaron al hospital a que me vieran, me dieran puntos en la cabeza y todo eso. Eso sí, me dieron una pulserita para "por si me perdía". A lo que contesté que no es que pensara irme muy lejos con las pintas que llevaba y atada a una camilla... Pero vamos, que como digo, no fue nada. Un par de puntos, un par de moratones y una herida en el pie y ya no tengo los puntos, casi no tengo moratones y la herida va curándose. Así que bueno, me pasé un par de días en casa y al tercero muerta de aburrimiento volví a la oficina. Y poco más que añadir de la semana pasada... El miércoles vino a verme la chica que conducía y me trajo flores, el jueves me acerqué al hospital a por mi historial (que suerte en la vida, me dijeron, básicamente) y después a comisaría a hablar con mi Garda monez y el viernes ir al hospital otra vez a que me vieran el pie. Por la noche, el viernes, fuimos a tomar una cerveza con el grupo de españoles y luego, el domingo, fui al cine con Tomoyo.

Y, como digo, esta semana la empecé volviendo al St. James (creo que en mi vida había ido tantas veces seguidas a un hospital) donde me dijeron que la herida va bien y me dieron vendas para que me las vaya cambiando.

En general, ha sido una semana, como siempre, tranquila. En parte también porque me recomendaron que no le diera mucha caña al pie y lo tuviera descalzo y en alto lo máximo posible... En parte porque hemos estado atareadas en la oficina y entre preparar la comida del día siguiente, la cena, la ducha, la lavadora cuando tal... Pues no queda demasiado tiempo.

El jueves, no obstante, sí que salí a tomar algo. Ha empezado un pequeño Oktoberfest aquí en Dublín, así que me acerqué a tomar una cerveza y una Bratwurst. Y la verdad es que me encantó el ambiente que había, disfruté un montón.



Y este fin de semana he intentado aprovecharlo bien. El viernes quedé con el grupo de españoles de nuevo, en plan despedida ya que a estas horas estarán aterrizando en Barajas. Así que nos acercamos al Temple Bar para tomar algo y bailar un poco. Y no sé cuántas veces repetí que no, no me he pegado con nadie.

Y ayer fuimos Tomoyo, María y dos amigas de Tomoyo al The Village. Fue una de las mejores noches en ese club, ya que, como ha empezado la universidad, hay mucho más ambiente en los sitios (y no solamente de adolescentes y postadolescentes que vienen a "aprender" el idioma).

Y nada, ahora voy a ver si me doy una ducha y salimos a dar una vuelta. Hay que aprovechar que parece que ha vuelto el buen tiempo... ¡Esta semana empezó en invierno y está acabando en verano!


1 comentario:

  1. Ufff...ten cuidado Ine, que te quiero viva de vuelta! Madre mía, tuvieron que darte bien, si mi atropello fue leve, no tenia lesiones visibles, y al día siguiente me dolia absolutamente todo el cuerpo...tu has tenido que estar fina. Me alegro de que estés bien.
    Recuerdame tu fecha de vuelta a Madrid.

    Besitooos

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