viernes, 27 de septiembre de 2013

Del fin de las prácticas

Bueno... Pues ya he terminado oficialmente mi periodo de prácticas aquí... No sé si sentirme de vacaciones o parada...

El domingo volvió a hacer, como todo el fin de semana, un tiempo veraniego (veraniego aquí, para los
madrileños se asemejaría más a la primavera). Por primera vez en varias semanas, salí a la calle con solamente una camiseta. No solamente eso, era una camiseta sin mangas. Quedé con Tomoyo y con María en el Trinity College, y de ahí nos fuimos a visitar la catedral de St. Patrick. Catedral que, para más señas, está a pocos minutos de mi trabajo... y no había entrado nunca hasta entonces. Mientras estábamos por ahí, Kelsi salió de trabajar y se vino con nosotras. Después, cuando salimos de la catedral, decidimos ir a tomar un helado. Y al acabar, nos fuimos a casa.

Y comienza mi última semana en Dublín. En el trabajo, una vez más, todo ha sido bastante tranquilo. Después del trabajo es cuando he intentado, en la medida de lo posible, aprovechar bien el tiempo.

El martes por la noche fui con María al Dicey's. Es cierto que, de nuevo, no estaba tan hasta la bandera como en otras ocasiones, pero estaba bastante lleno. Y comprobamos que, aquí, puedes hablar con 20 irlandeses y que todos sean simpáticos y hablar con 2 españoles y que sean auténticos gilipollas. ¿Coincidencia? Puede ser, desde luego... Pero vaya mala suerte... jajajaja.

El miércoles, después del trabajo, me fui un segundo al centro comercial a comprarme calcetines (¿en qué estaba pensando cuando hice la maleta y por qué todos mis calcetines se han ido rompiendo aquí?) y de paso una bufanpucha monísima que vi el fin de semana pasado y que me muero por estrenar. Con eso, poco más me dio tiempo a hacer, ya que había quedado para cenar con María y Tomoyo. Fuimos a un restaurante cerca de mi casa, que se llama Gotham Cafe. No nos entretuvimos mucho tras la cena, ya que estábamos las 3 cansadas.

El jueves fue mi último día en la oficina... Empezó muy tranquilo y a media mañana se complicó un poco más, pero todo bien. Por la noche, después de cenar, me fui con María y dos compañeros suyos de trabajo a tomar unas cervezas para celebrar el día de Arthur Guinness. Por supuesto, la cerveza que bebí era Guinness. ¿Qué otra cosa podría beber?


El viernes está siendo, en general, un día muy tranquilo. He aprovechado para dormir hasta tarde, y poquito más... Lavadora, ducha, comida... Y ahora, una vez actualizado (casi por última vez) el blog... Voy a ver si bajo a comprar un par de cosas y me pongo a empezar a recoger mis cosas... No puedo creerme que ya esté de recogida...

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