Pues ya ha pasado el primer mes de mi estancia en Dublín... Así que una tercera parte ha terminado. ¿El balance hasta la fecha? Muy positivo.
De nuevo, no hay gran cosa que contar acerca de la semana en el trabajo. Esta semana he estado entre dos proyectos, el de los libros de texto (Folens) que he estado haciendo hasta ahora, y uno nuevo, de abogados en Irlanda. Además de eso, el lunes llegó una nueva becaria a la oficina, Valentina. Es italiana, de Turín, y tiene 18 años.
Por lo demás, poca actividad, ha sido una semana tranquila. De hecho, casi todas las tardes hemos estado en casa, salvo el martes, que fuimos a tomar una cerveza a uno de los pubs de la zona Andrea, Ayla, Christian, Tomoyo y yo. Y además de eso, el miércoles al salir de trabajar decidí acercarme a la zona de O'Connell porque quería mirar un par de cositas en el Penney´s.
Además de eso, me compré los billetes para ir un fin de semana a Inglaterra, a ver a Carolina en Durham, y mi Chinchilla se compró los suyos para venir a verme otro :)
Y el viernes, como hoy lunes es festivo en Irlanda, salimos de trabajar un par de horas antes. Tenía ganas de llegar a casa, ya que Ayla me había contado que había llegado la nueva compañera de piso y, en mi caso además, de habitación. Todo sea dicho, cuando llegué a casa, no estaba, pero llegó un rato más tarde. Se llama Julia y es alemana. Es de cerca de Frankfurt y tiene 19 años.
El plan del viernes fue sencillo, fuimos a un pub en el Temple Bar a tomar una cerveza con unos amigos de Ayla. En el pub estuvimos un rato, pero después fuimos a un bar cerca y al final, lo típico, sales a tomar un par de cervezas y acabas cerrando el bar. Tampoco es que eso sea gran cosa aquí, ya sabéis que todo cierra a las 3 o 3:30... pero bueno. La verdad es que el bar al que fuimos está muy bien, es grande y tiene varias zonas, pero sobre todo, ponen música bastante variada. Y parece ser que todas las noches hay alguna banda tocando.
El sábado, cuando nos levantamos, fuimos al Mart, un mercadillo pequeñito que instalan a diario en un antiguo parque de bomberos, porque Tomo iba a estar allí vendiendo las joyas que diseña. Estuvimos con ella un rato, y después nos volvimos a casa (justo cuando empezó a llover, menuda puntería). El resto de la tarde no hicimos gran cosa, vaguear un poco en el sofá y poco más... Y después, por la noche, nos fuimos a Cielo, una discoteca cerca de nuestra casa.
Ayer, domingo, decidimos ir al cine con Tomo y Sandra. Pensábamos ir a la primera sesión pero llegamos un poco tarde, así que estuvimos tomando un café y dando una vuelta por el centro comercial hasta que se acercara la hora. Vimos Ahora me ves, por el módico precio de 9,40€ (descuento de estudiante incluido). Vale, la película nos gustó mucho a todas, así que en cierto modo mereció la pena. Y duele menos pagar ese precio por una entrada de cine. Pero madre mía. Después, a la salida del cine, fuimos a tomar una cerveza al Temple Bar y al bar en el que estuvimos el viernes.
Y hoy, Bank Holiday en Irlanda, no creo que hagamos gran cosa (todo está cerrado -salvo los pubs, por supuesto-). Lo único, hemos quedado por la tarde para tomar algo, ya que Fabian se vuelve ya a Alemania.
Poco más que añadir ya... ¡Informaré la próxima semana!
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